El Veraz.com

Octubre, 2004

Escribir sobre Cuba en la distancia

Teresa Dovalpage una escritora cubana
"Not like Che''
Por Jay Martínez

En su programa radial Magazine Cubano, Jay Martínez intrevistó a la bella escritora cubana Teresa de la Caridad Doval. Con su estilo único y muy ameno ella le contesta sus preguntas para que todos puedan conocer sus obras y su historia.

JAY: ¿Qué hacías en Cuba?

R: Era profesora de inglés de la facultad de Estomatología.

JAY: ¿Cómo llegaste a Estados Unidos?

TERESA: En el 95 yo estaba asistiendo a un grupo cuáquero en Centro Habana. Entonces, llegó a Cuba una comisión afiliada a organizaciones religiosas de California. La organizadora del grupo cuáquero me pidió que les fuera a traducir y conocí a un ex capellán de la Fuerza Aérea que estaba entre los miembros de esa organización. Empezamos una relación, nos casamos y en el 96 llegué a San Diego.

JAY: ¿Qué haces ahora?

TERESA: Estudio el doctorado en literatura española en la Universidad de Albuquerque, en Nuevo México.

JAY: ¿Piensas visitar Puerto Rico pronto?

TERESA: Llego el miércoles 14 y, probablemente el fin de semana; voy a hacer una presentación de mis libros en la librería Borders, de San Juan.

JAY: Dos libros tuyos acaban de ser publicados: Posesas de La Habana, por la editorial PurePlay Press, de Los Angeles, y A Girl like Ché Guevara, por Soho Press, de Nueva York. ¿De qué trata tu libro en español, Posesas de La Habana?

TERESA: Posesas trata sobre la vida en Cuba hoy día y la historia está contada desde el punto de vista femenino. Las protagonistas principales son tres mujeres y una niña que están solas durante un apagón nocturno en un apartamento de Centro Habana. Mientras transcurre el apagón, ellas conversan entre sí, se pelean y hacen un recuento de sus vidas hasta ese momento. La trama se complica por el hecho de que hay un ladrón en el barrio, y ellas, naturalmente, tienen miedo de que se les aparezca en la casa.

JAY: ¿Las tres mujeres son miembros de una misma familia?

TERESA: Sí. Se trata de la bisabuela, llamada Abuelonga, su hija Barbarita (una sesentona), y la hija de Barbarita, Elsa (que tiene 36 años). Elsa es la madre soltera de Beiya, una niña de 11. Así, hay un nivel muy alto de estrógeno en ese apartamento de dos cuartos con barbacoa...

JAY: Entonces, estas mujeres han vivido distintas épocas de la historia de Cuba...

TERESA: Sí, y cada una de ellas, durante sus respectivos capítulos, se refiere a un período diferente. Por ejemplo, la Abuelonga, de 90 años, habla de la construcción del Capitolio de La Habana, durante el gobierno de Machado. Su hija habla de las novelas radiales como "El Derecho de Nacer", y del principio de los años sesenta, cuando empezó la escasez de todo y las mujeres no tenían ni blúmers que ponerse (tal vez esa época fue la preparación de los cubanos para el "período especial" de los 90.) Elsa, la que tiene 36 años, se refiere a los duros años 90 y a la lotería de las visas, (el bombo) que acaba de ganar su hermana, militante del Partido Comunista. ¿Qué raro...no? Finalmente, la niña de 11 años, cuyo capítulo cierra el libro, da una visión de las interioridades de una escuela primaria cubana. Con ella se tiene una visión del caso de Elián, desde la perspectiva de una niña que vive en Cuba. Vemos qué piensa ella de las manifestaciones, de las mesas redondas, etc.

JAY: ¿Qué significa el título, Posesas de La Habana?

TERESA: Posesas está usado en sentido figurado. Es decir, las protagonistas no están "poseídas por el demonio" que es en el sentido en que generalmente se usa esta palabra. Pero sí están poseídas por un ambiente en que la asfixia política y económica las envuelve de tal forma que rompe hasta los lazos familiares. Por otro lado, cuando cuatro generaciones tienen que convivir bajo el mismo techo, algo muy común en la Cuba actual, la gente siente que vive al lado de un barril de pólvora. La falta de comida, de ropa, de transporte, más los apagones de varias horas, hacen que las broncas familiares sean un fenómeno diario y que las mujeres, que son generalmente las que tienen que buscar qué poner en la mesa, sean las más afectadas y las que más tengan que luchar contra la "posesión" del ambiente que las rodea.

JAY: En Cuba, tú estudiaste y luego diste clases en la Universidad. Una de las protagonistas, Elsa, es estudiante universitaria de la carrera de Filología. ¿Reflejas con ella alguna de tus propias vivencias como estudiante o profesora en la educación superior de Cuba?

TERESA: Elsa es una mezcla de varias conocidas mías. .. y mucho de imaginación, desde luego. Con ella vemos un fenómeno muy común, que son las relaciones sexuales entre estudiantes y profesores --ella queda embarazada de su profesor de Comunismo Científico. Por otro lado, se menciona el hecho de que la participación en las escuelas al campo es un requisito para estudiar una carrera, algo que no ha cambiado desde la época en que salí de Cuba hasta ahora. Lo que más me interesó resaltar aquí es la doble cara que mantienen los profesores universitarios en Cuba: por ejemplo, el mencionado profesor de Comunismo Científico, en la primera oportunidad que tiene, se va de Cuba en una balsa.

JAY: Continuando con el tema de la educación, con la menor de las protagonistas, Beiya, la niña de 11 años, el lector se transporta a una escuela primaria de La Habana. Hay todo un capítulo dedicado a este personaje. ¿Por qué este interés en un personaje infantil en una novela de adultos?

TERESA: Desgraciadamente, Beiya ha perdido ya parte de su infancia entre marchas combatientes, mesas redondas, abuso de los adultos y un ambiente viciado. Una de sus compañeras de clase es hija de una jinetera. Beiya la envidia, y considera que "lo mejor que le puede pasar a una es tener una mamá jinetera." Quiero aclarar que el rijoso asunto del jineterismo NO es uno de los principales temas de Posesas, aunque sí se menciona. Sucede que, por todo lo que se ha descrito y dicho sobre el mismo, se podría pensar que el 90 por ciento de las mujeres cubanas son jineteras, y no es así.

JAY: Volviendo a Beiya, decías que con ella se refleja el sentimiento de muchos niños cubanos con respecto a Elián. ¿Cómo se ve esto?

TERESA: Mira, la mejor manera de contestarte es leyendo un fragmento en el que Beiya expresa cómo ve un niño cubano la vida en Estados Unidos (La Yuma, como se le dice en Cuba) y lo que ella piensa realmente del caso de Elián: Pero todo eso no puede ser verdad. No puede haber un sitio donde existan tantas cosas y cualquiera pueda comprarlas por la libre, donde tú tomes toda la leche que te dé la gana aunque ya hayas cumplido siete años, donde comas bistés todos los días hasta que te salgan por las orejas...¡Qué va! Eso no puede ser aunque parezca que es así en los videos y en las revistas...

Por si las moscas voy a preguntarle a mi tía Catalina el día que ella regrese. Le voy a preguntar si en La Yuma es así, si hay gente que vive en casas con piscina, con el refrigerador lleno de jamón y un carro que parece un cohete afuera. Yo lo veo en las películas, pero, como dice Abuelonga, "vivir para ver y ver para creer". Yo para convencerme de que no hay invento tendría que verlo con mis propios ojos. Quién sabe si me pongo dichosa y convenzo a tía para que me lleve con ella a La Yuma. Me meto bien encogida dentro de una maleta y que nadie la abra hasta que lleguemos a Miami. Entonces me voy corriendo para su casa y me escondo allí y me como todo lo que haya de comer en su refrigerador.

Ah, y conmigo sí que no vale la gracia esa de Elián González. Al que me quiera reclamar le doy una mandada para el carajo que no se va a parecer a nadie.

Hasta a la propia mima se la doy si empieza a chivar mucho.

Elián, cará...Todavía me estoy acordando de las marchas hasta el Parque de los Gritos y de los liberen a Elián, liberen a Elián, liberen a Elián... y los muchachos de mi aula que decían Elián, mi amiguito, por tu culpa no me dejan ver los muñequitos.

Ahí fue cuando se inventaron las mesas redondas de la televisión y el zumbarse a las tribunas abiertas por las tardes. Yo estaba en cuarto grado y la de marchas que me mandé entonces con una bandera en la mano y una pancarta que decía mafiosos de Miami liberen a Elián...Tanto jodieron hasta que lo trajeron para acá.

Yamilé tiene el video del cumpleaños de Elián y yo lo vi en su casa. Ese chamaco es un reventao de la suerte. Mira que ahogársele la pura ahí delante de los ojos, pasarse un carajal de días con tiburón sangriento atrás, llegar a La Yuma y vivir la dulce vida unos meses con los tíos... Y que después de andar como los chiquitos yumas, con su mochila y su telefonito, lo vaya a recoger el puñetero padre y lo traiga a remolque para Cuba qué linda es Cuba que ya de linda no tiene ná. A pasar trabajos otra vez. Oye, si la gracia es conmigo formo una clase de escándalo que se oye hasta en el Comité Central.

Mami no me haría esa basura. Me juego la cabeza a que me deja en La Yuma comiendo pan con jamón...

Aquí termina la escena. Ésa es la idea que tienen muchos niños cubanos sobre el caso de Elián, y lo sé por haber hablado con ellos, hijas e hijas de mis amigas que todavía viven en Cuba. Pero esos son los mismos muchachos a los que se encuentran en las marchas con pancartas de apoyo al sistema y que salen por la tele diciendo que serán como el Ché. La doble moral, la vida con dos caras, comienza en la infancia...

JAY: ¿Qué otros temas se mencionan en la novela?

TERESA: Además de la educación, el tema de la salud pública es uno de los "caballos de batalla" del sistema de Cuba. En una escena en que se describe un aborto en un hospital de La Habana --Maternidad de Línea-- los lectores pueden llevarse una idea de cuáles son las condiciones actuales de los hospitales, en la que los pacientes tienen que empezar por llevar sus propias sábanas si no quieren dormir sobre el colchón.

JAY: Con respecto a "A Girl like Ché Guevara", tu primer libro publicado, ¿qué te motivó a escribirlo?

TERESA: Desde que llegué a San Diego, California, en febrero del 96, las amistades de mi marido y mis nuevos amigos norteamericanos se hacían muchísimas preguntas sobre la vida en Cuba. Una de las más comunes era, por supuesto, sobre la educación gratuita. Con "A Girl like Ché" he tratado de dar a conocer qué son las Escuelas al Campo --no precisamente campamentos de boy scouts, como mucha gente piensa-- si no parte del pago por la supuesta gratuidad en la educación. La asistencia a la Escuela al Campo es obligatoria si se quiere tener derecho a la educación superior en Cuba. Cuando yo estudié el Pre-universitario, duraba de 45 días, que era lo más frecuente, a tres meses. La no participación era un dato negativo que se reflejaba en el expediente acumulativo del escolar, en la sección dedicada a las actividades políticas. Hoy día es mucho peor, pues ya el Pre-universitario completo debe estudiarse en una Escuela en el Campo. Los estudiantes tienen que pasar tres años completos, desde décimo hasta doce grado, en una beca en el campo, con doble sesión --estudio y trabajo-- para poder estudiar en la Universidad.

JAY: ¿Cuándo tiene lugar la acción de "A Girl like Ché Guevara"?

TERESA: La acción transcurre en el contexto de una Escuela al Campo en el año 1982, pero tiene escenas retrospectivas, como un capítulo dedicado a las salidas por el puerto del Mariel y a los actos de repudio a los que obligaban a los estudiantes a asistir. Pero la trama en general se basa en la vida en un campamento de Pinar del Río, donde los estudiantes recogen hojas de tabaco y asisten a talleres ideológicos durante el día, y hacen otras cosas más interesantes para ellos por la noche.

JAY: ¿Cómo cuáles?

TERESA: Como hacer el amor a escondidas de los profesores o con los profesores. Hay parejas de alumnas y maestros, de alumnos y alumnas, de muchachos y muchachos y de muchachas y muchachas. Otras actividades nocturnas incluían la búsqueda de comida por todos los medios posibles, no todos lícitos...

JAY: La protagonista, Lourdes, es una adolescente que quiere, según sugiere el título del libro, "ser como el Ché." ¿Es una decisión real o forma parte de la "doble cara" que se estila en Cuba?

TERESA: Al comienzo de la novela, es una decisión muy real. Lourdes es hija de un profesor de Marxismo de la Universidad, y nieta de una santera que, antes de que Lourdes salga para la Escuela al Campo, la lleva a una consulta de Santería, donde le dicen que su estancia en Pinar del Río va a ser peligrosa, y que va a tener que cuidarse mucho. Así, en Lourdes se combinan y luchan dos tendencias: la de pedirles protección a los santos de su abuela y la de ser como el modelo que le dan a seguir en la escuela, como el Ché que es, por supuesto, ateo. Por otro lado, Lourdes es una niña "bitonga" , como se decía entonces, "a nerd", y tiene que enfrentarse no sólo a sí misma en esa lucha interna entre Santería y materialismo dialéctico, sino al abuso de sus compañeros de campamento, que la hacen blanco de sus burlas. Para ella, crecer y llegar a ser "una verdadera mujer" consiste en enfrentarse a todos estos retos políticos y sociales.

JAY: La Santería, entonces, ¿desempeña un papel importante en la novela?

TERESA: Sí, hay muchos elementos de Santería, desde la descripción de una "limpieza" para curarse de una enfermedad, hasta trabajos para atraer a un hombre (amarres) y para hacer daño a los enemigos.

JAY: ¿Por qué escribiste este libro en inglés?

TERESA: Primero, porque al llegar a los Estados Unidos no pensé que hubiera muchas oportunidades de publicar en español. Me dije, en dialecto centro habanero:

"Si estamos en La Yuma, vamos a hablar en yuma". Por cierto, después descubrí que hay varias editoriales en español, y algunas de ellas, como PurePlay Press, que editó mi libro, están dedicadas exclusivamente a temas cubanos. Eso fue un descubrimiento magnífico. Por otra parte, quise dar a conocer al público norteamericano la realidad cubana que nuestros compatriotas ya conocen de primera mano, pero de la que hay, lamentablemente, muy poco escrito en inglés. Como te decía, muchas personas creen que la Escuela al Campo en Cuba es un campamentos de boy scouts, y nada más lejos de la verdad. Por cierto, hay un artículo excelente sobre las Escuelas al Campo, de María Argelia Vizcaíno, que vi publicado en "El Veraz". Hace falta que se traduzca toda esa información.

JAY: ¿Dónde se pueden encontrar tus libros en estos momentos?

TERESA: Los libros se encuentran en Books and Books, de Coral Gables, donde hice un "book signing" el mes pasado, y en la librería Borders, de San Juan, donde pienso tener otro "book signing" el próximo fin de semana. También los pueden encontrar en Barnes and Noble y en amazon.com (que es más barato) por los títulos "Posesas de La Habana: y "A Girl like Ché Guevara".

*Jay Martínez, es un exiliado cubano director del programa de radio Magazine Cubano, en Puerto Rico.



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